Te busco a mi lado y no encuentro mas que la nada que dejaste. Me abrazo a la almohada, imaginando que al despertarme se habrá convertido en ti. Sueño con que vienes a visitarme, a taparme, me das tu beso de buenas noches y todo sigue. Sueño. Sueño despierta que me miras y te dibujo una sonrisa en los labios.
No me acostumbro a estar sin ti, es tan raro todo...
Solo espero que algun día las noches vuelvan a tener el sentido y las ganas que tenían cuando supiste volver a hacerme sonreir.
Solo te pido que algún día vuelvas.
Solo necesito que rellenes el vacío que has dejado.
Te quiero tanto...
viernes, 30 de noviembre de 2012
Me moriré de ganas de decirte...
jueves, 29 de noviembre de 2012
Aunque me vaya o te vayas, esto no acabará nunca.
Recordarte que pintaste sonrisas en cada lágrima, diste color a cada posible oscuridad, diste vida a este muñeco de madera que hace a su vez de mi existencia. Pudiste cambiar mi mundo con todo tu tiempo, con todo tu amor.
Bailamos a ritmo de la banda sonora de nuestra risa, nadamos juntos en todas nuestras lágrimas, recorrimos cada rincón atados el uno al otro. No necesité más que tu mano agarrada a la mía, tu cabeza apoyada en mi hombro, tus brazos intentando hacer de cinturón para que nunca se cayera todo esto, todo lo que construimos en unas pocas horas y mil caricias... Nunca olvides que me hiciste sentir preciosa, perfecta.
Tengo demasiado miedo sin ti.
Nunca olvides que te quiero, hoy aun más que los otros días.
Hasta siempre.
Bailamos a ritmo de la banda sonora de nuestra risa, nadamos juntos en todas nuestras lágrimas, recorrimos cada rincón atados el uno al otro. No necesité más que tu mano agarrada a la mía, tu cabeza apoyada en mi hombro, tus brazos intentando hacer de cinturón para que nunca se cayera todo esto, todo lo que construimos en unas pocas horas y mil caricias... Nunca olvides que me hiciste sentir preciosa, perfecta.
Tengo demasiado miedo sin ti.
Nunca olvides que te quiero, hoy aun más que los otros días.
Hasta siempre.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Que me quede sin voz si no me partí la laringe con las palabras para no firmar con un "me rindo" las notas que pegué en la nevera de mis monstruos. Me cansé de recordárselo y la emprendí a patadas con ésta. Se abrió y vi sorprendido como almacenaba los besos que no sabía como darte. Ahora los tengo en mi mano junto a una pestaña que debería ser patrimonio de tu cama. Así que si te veo aguardando a que se ponga verde, espero tener cojones para bajar corriendo y preguntarte si aun sueñas conmigo.
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