domingo, 2 de junio de 2019
VIAJE AL OLVIDO
miércoles, 27 de marzo de 2019
Pum pum
Te debo más de una luna.
Te debo las horas que no empeñé
en hacer buenas tus noches.
Te canto las risas que siempre
quisiste ver en mi cara
aunque es evidente
el vals triste que existe
bajo mis pestañas.
La vida empañada
dentro de la pena de la ducha
vacía del calor de tu olor
y el vapor de mis lágrimas
solas.
La pena ya no vale.
La vida empañada
y la marca de una mano
que cicatrizó en aquel cristal
tras empaparnos
de mentiras
y otras rutinas.
El vaho
como causante de nuestros nombres
escritos en un vidrio
doloroso y cruel
que fue después
del traspiés
de nuestra torpe
coincidencia.
Coincido con el sol
que te mira
y se sonroja al ver
que ya es hora de pensar
en ponerse
y esconderse tras las montañas
de mi cuerpo
de mi risa
en nuestra prisa.
Písame
los talones
que ya me duelen los pies
de tanto andar
por tu mente.
Haz que me lamente
de no ver al tiempo
cómo un reloj latente.
Láteme, amor.
Báteme las alas
la lengua
el acento.
Láteme
la parte izquierda
del pecho
de la cama.
Pumpum
Pum
Pum
Mátame, amor.
Mátame de amor.
Mátame el amor.
Amor:
dame vida.
sábado, 14 de noviembre de 2015
Vino
son las piedras que sigues chutando
las palabras que callas
y los silencios que olvidas.
Lo malo de crecer no es aborrecer al del espejo
es mirarte y reconocer
que es la risa que te falta
la que te deja esas arrugas en la cara.
Eres puro cuento
teatro mal interpretado y un par de besos mal dados.
Crees que te quieres, que luchas
y no entiendes
que sin zapatos y mojada
no está bien rebuscar en el ayer.
Solo has aprendido que el amor lo cura el vino
que los vasos medio llenos solo se ven cuando los empiezas
y a duras penas.
A duras
y a penas,
a esos juegos sucios que ganas.
A mentir y callar
a sentir
a matar
te.
El dolor lo cura el vino
y lo sabes.
Que crecer es perder y llorar menos
y para llorar no hay nada mejor que beber
queriéndote.
Al olvido le ayuda el vino
y tú te fuiste.
Recordándote con las botas
y la sonrisa
puestas
de todo.
Estás hecha polvo y no es de hadas.
Ni de los que siguen al vino.
Estás hecha polvo mágico
y trizas,
Maga.
Lo malo de crecer no es
lo que callas
es que tú no tienes voz.
Lo malo de crecer es gritar
te
que se acabó.
(rompe el espejo
y vete)
Tú siempre vuelves.
No te quieres.
Nunca te quisiste.
Tanto
como
a mi.
¿Pero quién te crees que eres?
Si tú no crees
lo creas o no
tú eres todas las guerras que me invento.
-Estás perdida
-Estoy liada
-Pareces triste
-No te esperaba
tan
feliz.
Blanco y en botella
vino
y se fue.
No vuelvas.
No te quiero.
No te quise.
Nunca
tanto
como
a mi.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
Aunque no te conozca
Aunque no te conozca sin letras por medio.
Aunque me apartes la mirada y sea cierto que no puedes hacer otra cosa.
Aunque cierres la ventana y solamente puedas decirme un beso y conformarte con una boba.
Aunque sepamos un poco del amor.
Estás saliendo del cascarón y ni si quiera sabes que incubarte ha sido lo útil de dormir sobre muelles.
Estás mirándome desde el otro lado sin saber por qué sonrío y sin saber que lo sabes bien.
Que esta mañana no me importa si llueve aunque haga como que sí y tú sepas lo mismo que yo.
Que esta mañana me parece plan perfecto sonreírle a una pantalla como si me vieras y quisieras más.
Solamente sé imaginarte y ya te veo cerrar los ojos al fumar, reemplazándome por humo y otras muertes más acumulables que yo.
Y ya te veo haciéndome sonreír hasta cuando ni recuerdes que fui yo la que te salvó siete horas y a la que abandonaste por un paquete de tabaco, aunque sin saber.
Que fuiste tú quién me salvó del constipado y el chubasquero con un estribillo de tu voz y mucho más menos importante que eso.
Aun no te conozco y ya estamos perdiendo autobuses, ya ves, nos estamos conformando con poco y parece ser que esta vez no encontramos nada mejor que hacer.
sábado, 22 de noviembre de 2014
Protegeme de ti
Quitame todo lo que soy
Vuelve a matarme lento
Revíveme
Quitame la ropa
Y los miedos
Aunque todos seas tú.
Rompe los espejos que me vieron llorar más que tu.
Olvidate de mi
Despues de mi.
Secame las lágrimas y desaparece
Vuelve con mi vida
Devuelvemela.
Mirate desde aqui y sabras por qué.
Yo tampoco elegí esto.
Enseñame a vivir
fuera de ti.
Dile a mi espejo que no volverás
aunque a veces te vea
de lejos y mal.
Aprenderé a creer en alguien igual
viernes, 7 de noviembre de 2014
El te de las 5.
Triste.
Pesada.
Ya sabes; me estoy poniendo.
Te estoy buscando como a las llaves que pierdo cuando tengo prisa y poco tiempo. Aunque las llevo en la mano y joder, qué sonrisa más rara.
Dime ahora que deje de mirarte o te vas
como si pudieras dejarme un poco más.
Dime ahora qué hacemos si me voy y la vida sigue igual pero mejor conmigo y sin este intruso en el pecho.
Pregúntamelo.
Sonríeme.
Como si fuera a quererte alguna "ella" que no soy yo y no te deje marchar.
Como si no supieras ya.
Como si todo fuera a ir bien desde el momento en que paramos de trepar lo nuestro y caemos.
¿Tú también hubieras desistido si te hubieran advertido? ¿Tú me hubieras querido?
miércoles, 5 de noviembre de 2014
La ilusión. El olvido. La soledad. El miedo. Yo. La esperanza.
Tierra llamándome y aquí sin nombre ni voz.
Tierra llamando y por aquí con mucho frío sin ti.
Red. Green. Blue. Pink. Black.
No sé cómo explicar que he perdido la cuenta de las veces que he deseado verte.
No puedo entender cómo sigue saliendo el sol y "Buenos días".
Cada día es una carta de suicidio dentro de una botella que todos ven medio llena.
Cada carta es una botella en un mar que más que peces lleva dudas tratando de sobrevivir.
Cada botella lleva tu nombre que es la palabra más difícil de mi vocabulario aunque la más bonita.
Los nombres son tristezas ajenas incurables que algún día fueron y serán destinos.
Cuánta pena.
Aunque no me veas.
Quiero decirte que hoy sí tengo miedo
y no tiempo
para los aviones.
Que me duelen tus nubes
como si fueran dudas
o soledades
y más si te quitan la sonrisa.
Que más que todo me hiere
el hecho del suicidio de las hojas
por ver
que nunca estarán a tu altura.
Hoy soy hoja.
Y ayer.
Y el otro.
Aunque la misma.
Hoy soy la que se arrastra por las aceras
mojada y pisada
y todo eso
que nunca desearías para ti.
Hoy no soy
y ese es mi mejor p(r)o(bl)ema.
Acaba de salirte el sol
"Venga, ven, que te hago un hueco"
y a volar sin parar
y a correr como si lo estuviera haciendo
a su lado.
Ahora soy avión
llena de ilusiones, miedo y falsa seguridad.
Avión contigo dentro
y volando por ti.
El viento te sopla las pestañas
como si deseara llenarte de sueños
como si quisiera hacerte más azul
más habitable
y menos yo.
Anda, entra, pasa
you're welcome
sit down
stay by me
cúrame.
Me huyen las palabras cuando trato de darte las razones por las que no me atrevo
a mirarte sin amarte o sin verte tal y como mereces
aunque sólo yo sepa.
Que eres el color más bonito del mundo
y todos miran al suelo
temiendo tropezar sin saber
que su mayor miedo
se encuentra dentro.
Sólo tengo siete paredes y me basta
una ventana
para olvidarme de que estoy en la habitación más fría
del mundo
si me devuelves la mirada.
No dejes de sonreír
no te escondas.
Tienes la mirada que más veces me ha enamorado
y mira que es difícil competir con la suya.
Mira que es difícil querer besar otros ojos
tener que olvidar otros ojos.
Eres el amor de mi vida.
Tienes la ilusión que me falta
lo triste que me sobra
y el amor que necesito.
martes, 4 de noviembre de 2014
Tiempo para pre-posicion-arte
Todo cabe
Piensa con
Ponme contra
No hablemos de
Actuemos desde
Querámonos durante
Cree en
Imagínate entre
Yendo hacia
Quedándote hasta
No importa mediante
No te escribo para
Siempre es por
Aunque según
Pero hazlo sin
No te quedes so
Déjalo todo sobre
Ven tras
Déjame enseñarte cómo sí nos podemos entender.
viernes, 25 de abril de 2014
Versar(te) ya no es suficiente.
domingo, 16 de febrero de 2014
A ti que cambiaste los estándares.
Si parece mentira que tenga que venir el valor a estas horas a explicarme eso de las palabras que me trago al notar que me miras (tú ya sabes cómo); a contarme que esto no es, que me queda gritar o yo qué sé qué más; locuras que no consigo inventar por miedo.
Que yo conozco qué se siente al querer, y te prometo que esta vez no, no te hablaré de mariposas ni de estómagos, preferiré utilizar las palabras que no existen para hacerte entender lo que siento cada vez que nuestros ojos se besan.
No sabes la magia que creas cada vez que, involuntariamente, no evito el mirarte (y ya ves la contradicción que supone) y no sabemos hablar más allá de la sonrisa que creas, que no hace más que rebotar entre tus labios y los míos.
La distancia, dicen. La distancia la cuento en lágrimas cada vez que consigues que vuelva a casa con la sonrisa del que alcanza sus sueños y el corazón roto del que se le rompen entre las manos.
No sé si podrás entenderme. Pero sí sé que a veces te mueres tanto como yo por compartir ilusiones, o algo así me dice tu espalda las veces que es el mejor mirador al mundo, el mejor acantilado desde el que valdría la pena saltar.
Ya sé que te has perdido, no te preocupes.
Yo también lo hice en ese autobús y créeme, nunca volvió a entrar por mi ventana la luz que logró que nos miráramos de esta forma tan nuestra y tan de nadie.
Tal vez me he vuelto loca pero siento que la vida es demasiado parecida a todo lo que creas cuando no logras domar las mariposas (o lo que sea) que recorren el interior de lo que te atreviste a llamar octava maravilla sin pensar que algún día admitiríamos que solo somos el reflejo del uno en las ganas del otro.
viernes, 3 de enero de 2014
Cierra los ojos.
Hoy no he venido a decirte cosas bonitas, deberías saberlo antes de seguir leyendo. Llevamos toda la noche hablando sobre sexo y excesos y tú no has parado de colarte en mi cabeza. Has activado el punto exacto de mi imaginación y deberías parar justo aquí,
..antes de que yo intente activar la tuya.
Siéndote sincera, no es extraño que me sigas provocando tal efecto. Dudo tanto que alguien pudiese resistir la tentación de tu cuerpo desnudo retorciéndose en el colchón...
Ojalá te tuviera ahora mismo en mi cama. Ojalá volvieses a dejar tu olor en ella. Últimamente olvido demasiados detalles tuyos, deberías venir aunque solo fuera para acariciarme un rato. Yo te prometo que esta vez guardaré pedacitos de ti en cada cajón y recurriré a ellos mucho antes de volverte a echar de menos.
Ojalá te tuviera ahora mismo en frente. Me acercaría tan lentamente... Me acercaría hasta (casi) juntar mi lengua con la tuya. Inspiraría tu aire y te besaría sin rozarte los labios hasta que tú decidieras morder los míos.
Cierra los ojos y transpórtate a mi lado, es más fácil de lo que piensas.
Empezaría por el lóbulo de tu oreja dejando a mi lengua alcanzar tu tímpano mientras tú le clavas las uñas sin compasión a mi espalda. Bajaría lentamente por tu cuello y mis dedos jugarían a contar tus costillas. (Qué perfecto puede llegar a ser el cuerpo humano. Qué perfecto, cuando me dejas que te diga que el tuyo es el atlas que siempre he querido tener). Mi lengua dejará un rastro de saliva por tu esternón hasta conseguir que te erices por completo.
Esta vez no tendré compasión de tus palabras. Seremos nuestro mayor pecado empezando por la gula y acabando por la mayor lujuria que jamás has conocido.
Te besaría, te mordería hasta sangrarte, bajaría y subiría susurrándote al oído tantas palabras como pudiera, buscando derretirte hasta inundarnos sin botes salvavidas. Deberías saber que tú y yo no los necesitamos. Que ya nos hemos ahogado suficiente.
Ojalá te tuviera ahora mismo en frente.
Saborearía cada centímetro de tu piel sin pausas ni descansos. Cuando salga el sol yo misma borraré las pruebas, no quedará un sólo rastro de ti cuando amanezca. Confía en mí, deja que te lo prometa.
Pero ahora.. mantén los ojos cerrados.
Déjame deslizarme entre el sudor hasta llegar a tu ombligo, déjame grabar a fuego en mi mente cada poro de tu piel.
Deja de pensar y déjate llevar. Con amor y sin amor. Eso ahora da igual.
Pero a ti, solo a ti.
Porque esta noche deberíamos dejar a un lado las mentiras, las medias tintas. Deberíamos dejar de lado el drama que tanto nos destruye y deberías dejar todo esto en mis manos. Esta vez, seré yo quien sujete las tuyas inmovilizando lo que segundos después me cobraré como trofeo.
Deja a mi lengua lamer tus heridas, te prometo que mañana no dolerán más de lo que hoy escuecen. Déjame deshidratarte pensando que estamos en el verano amargo y deja luego que sean mis labios los que te hidraten.
Déjame convencerte de que tú y yo no somos la mitad de ninguna historia. Déjame engañarme un rato aunque solo sea mientras tengo el lápiz en la mano.
Déjame pensar, aunque sea a medias,
...que esta noche tú también te dejarías llevar.
sábado, 24 de agosto de 2013
De cuando no te das cuenta.
Y volvamos otra vez a lo mismo, a verte dormir, a enfadarme sin ninguna razón y a deshacerlo todo al girarme y verte soñando. Como si fuera fácil eso de que me quieras mientras duermes, como si cada vez que te despiertas y buscas mi hombro para darme un beso me regalaras otras siete vidas. Que de éso va, de mirarte, morirme, resucitar cada vez que te mueves y eres incapaz de evitar que tu brazo caiga justo encima de mi espalda para agarrarme y dejar que tus sueños se conjuguen conmigo. Susurrarte que eres lo más bonito que he visto e imaginado soñar encima de mí, sentir tu respiración e intentar creer que eres de verdad y no sólo un puñado de sueños rotos y sin cumplir. Creerte la razón de mi sonrisa hasta incluso cuando ni tú mismo eres consciente de que me estoy planteando darte un beso para que empieces a soñar conmigo.
lunes, 15 de julio de 2013
De lo que no quiero que cambie nunca.
Será tu espalda. Tus besos. La mirada, esa que entiende de gestos, horas y sonrisas.
Puede que sea la onda expansiva de tu risa, esa que tanto me gusta, ya sabes, capaz de crear terremotos en cada esquina. Curva. Espacio o vacío, de mí.
Que dicen que Roma al revés es amor pero yo digo que no, que el amor sólo puede existir en tu nombre, tus letras, tus dedos.
No te molestes, la lámpara de mi habitación ya está acostumbrada a todo eso que se hace detrás de puertas cerradas. Que ella ha visto tus mejores besos y tal vez alguna de tus lágrimas, esas que tan poco te dejas que te bese, que te cure.
Qué coño quieres que te diga, amor, si estoy harta de abrazar la almohada. Que me sabe a nada el desayuno sin tener ninguna tostada que robarte. Que le doy una importacia igual a cero al agua si no puedo hacerte cosquillas con mis burbujas debajo de ella.
Y sé que no cambiarás, que volveré a llorar cuando te vayas a la cocina y a secarme las lágrimas cuando te escuche volver. Sé que serás el mismo capullo, el idiota. De siempre.
No te preocupes, seguiremos mintiendo cada vez que nos enfademos. Seguiremos esperando a que el que más daño ha hecho en la guerra de cojines vaya a darle el beso del perdón al otro. Reiremos al ver nuestras caras cuando el agua sale demasiado fría o caliente. Seguiremos siendo nosotros, en cada canción, en cada guitarra.
Entiéndeme, a mí nunca nadie me enseñó a escribir sin llorar. A querer sin soñar.
Hasta tú, que llegaste con las instrucciones de la vida, de la risa, del amor. Tú que sólo haces que dar lecciones de cómo ser feliz con un simple roce de mi nariz y la tuya. Tú, maestro de corazones y de noches.
Lo siento, pero sólo puedo quererte. Incluso más allá de mí.
Es lo que tiene cuando te rompen los esquemas; comienzas diciendo que no crees en los para siempre y acabas regalando tu presente, tus sueños y cada parte de ti a esa puta sonrisa que no hace más que pedirte que te ates a cada palabra que sale de esa boca, que nace de esos labios...
Puede que esté loca, pero ¿qué más da?, me gusta sentirme la única enamorada del universo.
miércoles, 26 de junio de 2013
De sueños.
Ojalá la luna te traiga.
Ojalá todo esto fuera un sueño y al despertar estuvieras a mi lado sin mas profesión que hacerme feliz.
Ojalá tus dedos fueran lápices que sepan escribir por mi cuerpo los mejores poemas jamás creados.
Ojalá fuera esta noche la noche mas larga de nuestras vidas.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Para que tú y yo.
A tí, que no te das cuenta de la vida, del mundo que eres capaz de crear, con un simple movimiento de cabeza. Que haces de cada lugar un perfecto sitio donde poder vivir y morir feliz. Que cambias la manera en la que transcurre el tiempo. Tú que eres capaz de hacer de mí una persona buena, suficiente y hasta incluso bonita.
Porque parece mentira que hayas roto cada una de mis leyes, de mis costumbres. Parece mentira que sigas siendo tú a mi lado en cada momento. Porque pareces mentira, cariño.
A tí porque le arrebatas la razón y las ideas a Ortega, rompiendo todo eso de las circustancias posibles más allá de nosotros, siguiendo con tu manía de destruír todo eso que se construyó durante siglos de historia sólo con aparecer y regalar a mi vista el placer de perderme en esas dos esferas que lograron convertirse en más que soles, capaces de derretir todo aquello que haga a su vez de mi realidad. Esas esferas que tantas veces han sido la única medicina, la única razón.
Que, contigo, me sobran motivos, fuerzas y sonrisas. Que existen pocas cosas que entienda más que tu pecho, o todo eso de tus pecas, de tus marcas, tus cicatrices.
Víveme joder, que a la vida parece que le falten tus besos. Que el mundo se cae y no creo que existan superhéroes más allá de de esta puerta capaces de competir con tu forma de salvarme de cualquier picadura de mosquito o de tu forma de evitar que me caiga de la cama en cualquier guerra de cosquillas.
Quédate, que sin tí no se a quien pedir que me quiera, ni cómo entender los rayos de sol o la luna llena. Quédate porque se me acaban las razones fuera de tus camisas, de tus sábanas.
Quédate porque no creo que nunca más pueda hacer el amor con nadie que no entienda lo que es vivirte, beberte y disfrutarte cada segundo del día.
Sonríeme anda, que el mundo se derrumba y eres el único capaz de conseguir que todo vuelva a tener sentido.
Toco tu boca
viernes, 3 de mayo de 2013
De tu cuerpo y yo.
Romper las normas
como cuando me rozaste en aquella cama
olvidando el miedo a mi mirada
loca, por supuesto,
por cada una de tus pestañas.
El viento que creabas
al abrir los ojos y cerrarlos
como el aire en verano
tan necesario como que seas mi almohada
y más tarde mi despertador,
ese que sabe como despertarme,
dándome el placer de 5 minutos más.
Tan necesario
como temblar al notarte cerca
las noches de invierno
o las tardes lluviosas de domingo.
Llegar a verano
y tener mono
de helado sabor tus besos,
difíciles de encontrar
más allá de la heladería de tu cama.
Heladería que calienta
todo lo que roza.
La tela de araña
con matrícula de honor
en eso de tu cuerpo y el mio,
atrapados por unas sábanas
y una ropa
que solo saben estar de más.
Calmar mi calor
comiéndote entero.
Follarme tu corazón
y más tarde a tus miedos.
Saberme la dueña
de cada gota
que da brillo a tu cuerpo.
Follarme tu corazón
y más tarde
hacerte el amor de nuevo.
jueves, 21 de marzo de 2013
miércoles, 27 de febrero de 2013
Confesions.
Mentiría si dijera que ya nunca sueño contigo, que no recuerdo tus formas de respirar.
Mentiría si dijera que merezco que algún día vuelvas a confiar en mi pero también si dijera que no hay momentos en que hasta incluso te echo de menos.
Nunca fuiste lo que buscaba, pero quédate seguro de saber que conseguiste ser todo lo que necesité. Tu risa, tu confianza, tu corazón por estrenar, tus palabras tímidas...
Fuiste capaz de hacerme olvidar por un tiempo. Pudiste crear en mí nuevos motivos, nuevas batallas (todas derrotas, por desgracia).
Pude ver como te rompías, como pude hacer volar por los aires esa bomba de relojería que guardabas en el lado izquierdo del pecho, esa bomba que supo como darme vida y razones suficientes como para no hacerla estallar.
Lástima. Acabé contigo. Con nuestro pequeño mundo de tonterías y pequeños detalles. Les puse alarma a nuestros dulces sueños, impidiendo así su eternidad, forzando el fin.
Creéme si te digo que lo siento. Que me hubiera gustado ser todo eso que creiste que era, todo eso que dije sería para ti, contigo. Creéme si te digo que me hubiera encantado poder cumplir mis promesas y haberte querido a mi lado para toda la vida.
Nunca cambies porque fuiste (eres)increíble. Permíteme asumir nuestra catástrofe. Asumir la culpas de nuestro final prematuro.
Gracias por todos los momentos en que me hiciste feliz. Gracias por no olvidarme, aunque te sobren motivos.
